Bienvenidos los días largos, el tiempo de playuki y los baños en el mar. Viva el subidón anímico, el bronceado y el sentirnos divinas de la muerte. ¿Demasiado bonito? Las radiaciones solares nos ofrecen muchos beneficios, sin embargo somos responsables de hacer un buen uso de ellas.

Las radiaciones solares
El sol emite un amplio espectro de radiaciones electromagnéticas que se propagan en forma de ondas de diferentes longitudes, y por lo tanto distinta energía. Cuando más corta es la longitud de onda, las radiaciones son más enérgicas, y por lo tanto más peligrosas. Pero que no cunda el pánico que estas son absorbidas por las capas más altas de la atmósfera, por lo que actúan como primer filtro solar natural, impidiendo que lleguen a la superficie terrestre. Es la capa de ozono quien retiene las radiaciones más nocivas, como los rayos cósmicos, los gamma, los X y las UVC, de manera que solo son capaces de llegar hasta la superficie de la tierra los UVB, UVA, la radiación visible y las infrarrojas.


Radiaciones UVC

  • Longitud de onda 100-280 nm.
  • Son absorbidas por las capas más altas de la atmósfera y estratosfera, en especial retenidas por la capa de ozono..
  • Se ha calculado que llega a la superficie terrestre un 5% más de rayos ultravioletas que hace unos 15 años. Esto se debe mayoritariamente al uso de compuestos clorofluorocarbonos, CFCs, que se usan como gases impulsores de aerosoles o sprays y en aparatos frigoríficos. Así que ya sabéis, ¡vamos a cuidar la capa de ozono por el bien de todos!
 

Radiaciones UVB

  • Longitud de onda: 280-315 nm
  • Provocan eritema actínico: “quemadura solar”. A los pocos días de la exposición solar, la última capa de la epidermis, el estracto córneo, se engruesa y se intensifica la melanina (empieza el bronceado)
  • Dismiunuye las defensas del sistema inmunitario
  • Acción antirraquítica, La vitamina D3 se sintetiza en la epidermis, por acción de esta radiación. Para que esto sea posible debemos exponernos unos 10 minutos cada día.

Radiaciones UVA

  • Longitud de onda: 315-400 nm
  • Pigmentación directa sobre la piel
  • Elastosis solar (degeneración de las fibras de la dermis) son capaces de alterar las fibras de colágeno disminuyendo la elasticidad y por lo tanto produciendo envejecimiento prematuro.

Las radiaciones UVA están presentes durante más horas del día, en todas las estaciones y latitudes.
Tanto las UVB como las UVA provocan radicales libres. Por lo que más punto a favor de un fotoenvejecimiento prematuro, una fotodermatosis (alergias al sol, prutito…) y hasta cánceres cutáneos. Todo esto son los aspectos más negativos que pueden producirnos estas radiaciones.

La luz visible y las radiaciones infrarrojas
Llegan hasta la hipodermis porque sus longitudes de onda van desde los 400nm hasta los 700nm en la primera y más de 700 nm en la segunda.  La luz visible es totalmente inocua y las infrarrojas también, excepto a intensidades extremas que pueden causar quemaduras, y son responsables del llamado “golpe de calor”. Para evitar un golpe de calor, debemos extremar la precaución en días de mucho calor, estar a la sombra, con prendas frescas, hidratarse mucho y comer sobre todo vegetales crudos.

Factores que influyen en la intensidad de la radiación solar

  • Latitud: la intensidad disminuye a medida que nos distanciamos del ecuador
  • Altitud: el riesgo de quemaduras aumenta con la altura. Cada 100 metros la radiación ultravioleta aumenta un 20%
  • Horas del dia: se producen variaciones en el ángulo en el que inciden las radiaciones solares sobre nosotros a lo largo del día, por lo que la más intensa se produce sobre las 12-16 horas. (evitar esta franja horaria)
  • Estacion del año: El sol alcanza su máxima intensidad a finales del mes de Junio.
  • Nubosidad: En un día ligeramente cubierto, las nubes dejan pasar hasta el 90% de radiaciones, pero no dejan pasar el infrarrojo por lo que al sentir menos calor, pensamos que podemos estar más tiempo exponiendo nuestra piel al sol que no pasa nada, y no! nanain, esto es un error!
  • Reflexión y transmisión: la reflexión de la luz solar incrementa sus efectos. La arena refleja un 25% de luz incidente, por ello, las sombrillas no protegen totalmente de los rayos solares. La nieve refleja un 80%, el agua un 5% pero sin embargo el 40% es capaz de atravesar hasta 50cm de agua limpia, por eso aunque estemos nadando estamos igualmente expuestos. Una superficie provista de abundante vegetación absorbe un 90% la radiación, la hierba sólo un 2%.

Protección natural frente a las radiaciones solares

La piel tiene una serie de mecanismos eficaces para protegerse de manera natural de los efectos negativos que producen las radiaciones: el sudor, el aumento de la capa córnea y el “bronceado verdadero”. El bronceado verdadero no es otro que el incremento gradual de melanina (pigmento natural de la piel), esto se consigue con exposiciones cortas, empezando por 20-30 minutos y aumentarlas a 1 hora y media, 2 horas máximo.

Ojo! esta eficacia solo es posible dentro de ciertos limites de exposición. Y estos límites no son iguales para todos. Así que mejor será buscarse una buena sombra si te vas a pasar el día entero a la beach, volver cuando el sol haya bajado la guardia. Busca espacios con sombras de vegetación frondosa y no olvides llevar: un gorro, la sombrilla, tus gafas de sol y cómo no, el protector solar.

 

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Cosméticos solares
Los cosmético solares evitan de alguna manera los efectos indeseables del sol en la piel y permiten, con el menor riesgo, el bronceado. El sol está presente en invierno también, aunque de manera más sosesaga ¡úsa el protector solar todo el año!

Protectores con filtros físicos

  • Impiden el paso de las radiaciones solares a la piel.
  • Se aplican en el momento de la exposición solar.
  • Su efectividad depende del grosor en la aplicación. y hay que tener en cuenta repetir la aplicación después de los baños o si hemos sudado mucho.
  • Estos filtros son: el oxido de zinc, de hierro, el dióxido de titanio, los silicatos y el talco.
  • Aunque suelen tener texturas densas y un tanto complicadas de extender sin dejar rastro, hay muchas marcas ecológicas y bio que tienen estupendas formulaciones para no dejar huella.
  • No dañan el medioambiente marino.
  • Y sí, te pones morena igualmente!

Protectores con filtros químicos

  • Absorben la energía solar recibida de las radiaciones mediante una excitación fotoquímica de sus electrones, convirtiendo la energía solar en otros energías, como la calorífica, la lumínica, o radiaciones de longitud de onda más larga que atraviesan la piel sin afectarla.
  • Se utilizan los Paraaminobenzoatos (PABA) salicilatos, cinamatos, benzofenonas (*oxibenzona retirada de muchos productos) antranilatos
  • Estos filtros son nocivos para el mar.
  • Criterio personal: muchos de estos protectores causan alergias, o prurito, por lo que en pieles sensibles y delicadas no los recomiendo.
  • Para activarse necesitan ser aplicados unos 30 minutos antes de la exposición solar.

Protectores con filtros combinados

  • Emplean en su formulación filtros químicos y físicos.

 

¿Cómo escoger el factor de protección solar adecuado?
Es necesario saber primero qué fototipo tenemos para determinar cual es el factor de protección solar  ideal para nosotros. Aunque lo más seguro es usar un SPF 50

  1. Tipo I Siempre se quema, nunca se broncea. Pieles muy blancas.
  2. Tipo II. Se quema con facilidad, broncea poco. Piel clara, ojos claros, pelo rubio.
  3. Tipo III. Se quema moderadamente, se broncea regular. Raza caucásica, pelo y ojos castaños.
  4. Tipo IV. Se quema raramente, se broncea siempre. Tipo mediterráneo, pelo y ojos castaños.
  5. Tipo V. Raramente se quema y obtiene un bronceado persistente. Pieles morenas.
  6. Tipo VI. Nunca se quema, es muy pigmentada. Raza negra.

SPF – Sun Protection Factor
Este número indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al eritema solar (quemadura) 

Ejemplo: mi fototipo de piel es tipo III, sin protección solar en 20-30 minutos empiezo a estar rojilla. Si uso un SPF 30 estoy protegida mínimo unos 600 minutos, si uso un SPF 50 lo estaré 1000 minutos y obvio que esto no es así, pues las pruebas que se hacen en laboratorio no tienen en cuenta: todas las veces que nos bañamos, el sudor, el roce con la toalla y una serie de factores que restan protección. Independientemente del número que indique el SPF hay que leer con atención el reverso del protector, te dará unas indicaciones de cada cuanto debes volver a repetir la aplicación y las horas que debes evitar, que todos sabemos suelen ser entre 12-16h

Después de la exposición solar
La aplicación de cosméticos ricos en carotenos, vitaminas C, E, flavonoides y enzimas antioxidantes, actúan como neutralizadores de los radicales libres, reduciendo así los efectos agudos originados por las radiaciones UVA y UVB. 
Otros productos calmantes como el aceite de caléndula, de aguacate o un after sun de marcas ecológicas contienen un montón de activos botánicos que regeneran y refrescan tu piel.

Recuerda

  • Las radiaciones UVB y las UVA llegan hasta la dermis. Si no extremamos precauciones pueden dañar el ADN de nuestras células y causar: fotoenvejecimiento, fotodermatosis y hasta cáncer de piel.
  • Evitar la exposición entre las 12-16 horas.
  • La arena refleja un 25% de radiación, por lo que bajo la sombrilla tampoco estás a salvo de las quemaduras solares.
  • Toma el sol 10 minutos diarios (no 12-16h) con protección solar para la sintetización de vitamina D.
  • Broncéate gradualmente, incrementarás tu melanina y estarás más protegido de forma natural.
  • No te olvides de tu sombrero ¡poooontelo! y las gafas de sol, la sombrilla y el protector solar.
  • Escoge filtros físicos, son totalmente inocuos para el mar.
  • Calma y regenera tu piel con productos ricos en vitaminas A, C y E ¡antióxidate!
  • Ahh! por supuesto no nos olvidemos que la alimentación es fundamental. En esta época estival más que nunca debemos hidratarnos, tomar frutas y verduras ricas en oligoelementos como el zinc, cobre, selenio, manganeso. y vitaminas, A, C y E. Ayudarán a mantener nuestra piel en buen estado y a evitar los “golpes de calor”.
Estás más que preparada para aprovechar todo lo bueno que te da el sol. ¡Cuida tu piel y disfruta de las vacaciones de verano!